martes, 4 de noviembre de 2014

Mar Muerto, Jordania




Hace ya un tiempo, cuando nació en mí esa inquietud de viajar y descubrir otros mundos, cuando quise huir de la realidad que me tenía atrapada, cuando estuve tan perdida tan perdida que realmente adentrarme hacia lo infinitamente desconocido era la única vía posible de escape....elegí Jordania.

Aún sigo sin entender qué fue lo que me atrajo de ese destino, tan lejano, tan diferente, tan desconocido....tan lejos quise volar?


Jordania es desierto absoluto, en un 98%. Sobrevolar su territorio es aterrador, apenas matices verdes. Un auténtico secarral, como dirían en mi tierra, pero con un encanto especial que solamente puede ser descubierto si las intenciones de este viaje, como de cualquier otro, es ir con la mirada del infante que descubre el mundo por primera vez. Con esa innata disposición a estremecerse con los olores y colores que desparrama el mundo árabe en sus múltiples zocos y mercadillos, esas multitudes vociferantes vendiendo baratijas....todo un espectáculo. Sentir, olfatear, probar, preguntar, fotografiar,....vivir!! Mezclarse con la gente, tomar el te en esas plazas a rebosar de tenderetes, observar a los que van y vienen, vienen y van....

Jordania...tanto que ver, que contar....no cabe todo mi viaje en esta entrada, así que he elegido mostrar un destino curioso, primordial y necesario en este país, su Mar Muerto..... curioso nombre!!




Es un lago salado, su concentración de sal es 6 veces superior a la de cualquier océano o mar, es por ello que no puede desarrollarse vida en él, excepto algún microorganismo. Las aguas son tan altamente saladas porque las sales transportadas por ríos y afluentes quedan retenidas sin posibilidad alguna de poder evaporarse. Los hebreos lo llamaban "Yam ha Melah", literalmente mar de la sal porque los peces que transitan por las aguas del Jordán (que vierten en este mar) al adentrarse en él mueren automáticamente debido a su alta salinidad.

El Mar Muerto se formó al desbordarse el Mar Mediterráneo (hace 5 millones de años) y ocupar estas aguas ese espacio sin salida al mar (80 km. lo separan de la costa), en realidad es un lago, no un mar.


Sus orillas están desnudas, ausencia casi total de arena y vegetación, unos cuantos hierbajos y arbustos espinosos.

 Este lago de agua salada (el más extenso del planeta) está situado entre Cisjordania, Israel y Jordania  y a unos 415 m. bajo el nivel del mar (es la extensión de agua más baja de nuestro planeta y el lugar seco más profundo). En sus inmediaciones se halla la ciudad de Jericó, considerada como el asentamiento humano más antiguo del que se tiene conocimiento ( X milenio a. Cristo),  el desierto de Judea (David se escondió aquí del rey Saúl y Juan Bautista predicó en esta misma zona), el Río Jordán donde fue bautizado Jesucristo. Se sospecha que bajo sus aguas están sepultadas las ciudades de Sodoma y Gomorra, destruídas por Dios por una lluvia de fuego y azufre debido a la perversión y degeneración de sus habitantes.

En sus márgenes hay una actividad económica importante. Israelitas y jordanos evaporan artificialmente las aguas para extraer 21 minerales distintos: sílice, vanadio, selenio, magnesio, zinc, azufre, bromuro, yeso, sal y otros productos químicos, contribuyendo de un modo nefasto al descenso del nivel del mar. Según cifras oficiales algunos puntos de la costa están 600 m más alejados de la orilla que 20 años atrás....hoteles que fueron construídos hace años, en la actualidad transportan a sus clientes hasta la playa.






Hoy en día esas sales minerales, y por ende las propiedades de sus aguas, son un perfecto reclamo turístico. La posibilidad de flotar literalmente y no poder incorporarte (ya saben...aplicando el Principio de Arquímedes a la densidad del agua...), es un plus adicional a las ya de por sí propiedades curativas de sus aguas: alivia tensión muscular, previene infecciones, promueve la circulación sanguínea, lava las células muertas y regenera las vivas,....un completo balneario terapeútico descubierto y utilizado ya por el Rey Salomón y la Reina de Saba quienes lo usaban cotidianamente. Se sabe que Cleopatra tuvo deseos de que su Marco Antonio conquistara estas tierras de Jordania para poder aprovechar todas las propiedades de esta cosmética natural. Aristóteles ya escribió sobre las bondades de sus aguas y con anterioridad los egipcios descubrieron las propiedades del barro para embalsamar a sus momias.

Su lecho contiene depósitos de lodo negro. Este fango natural posee la concentración más alta y especial de minerales naturales En la orilla hay chavales con cubos llenos de esta especie de "chapapote" para untarlo por todo el cuerpo. Es una arcilla oscura, densa y con un desagradable olor a cieno pero....es novedoso y divertido estar allí y poder aplicártelo. Este unguento proporciona a la piel minerales nutritivos que junto con el bromuro que contiene el aire que se respira en la zona, hace de este paraje un verdadero balneario natural. Miles de personas anualmente viajan a este enclave para relajarse, recuperarse, rejuvenecer y descansar......como hice yo, jejeje,.....qué divertido!!







Hoy, recordando y echando la vista atrás puedo decir que poco lugares me han sorprendido tanto como el Mar Muerto, tan salado, tan seco e inhóspito, con ese aire solano que achicharraba en pleno mes de Agosto, ese escozor permanente debido a la sal.

Hoy, probablemente no sería un destino favorito para pasar unas vacaciones.      

Hoy, aún me pregunto qué fue lo que me llevó hacia allí.












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